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Desatascos y reparaciones: Tu Blog de Confianza

Fecha: 2019-03-26 09:48:21   Autor: Netjet

¿Cómo detectar arquetas ocultas?

¿Cómo detectar arquetas ocultas?

Las arquetas son elementos fundamentales en el sistema de desagüe de cualquier edificio o comunidad de propietarios. Su función principal es servir de conexión entre distintas tuberías, garantizando que el agua residual se canalice correctamente hacia la red de alcantarillado. Mantenerlas limpias y accesibles es clave para evitar obstrucciones, malos olores y problemas mayores en las tuberías.

Sin embargo, no siempre es fácil localizarlas, ya que muchas arquetas están enterradas o mal señalizadas. Por ello, saber cómo detectar arquetas ocultas es esencial para el correcto mantenimiento de cualquier red de saneamiento.

¿Qué es una arqueta y qué es una arqueta oculta?

Una arqueta es un pozo subterráneo que permite acceder a las tuberías para inspección, limpieza y mantenimiento. Por su parte, las arquetas ocultas son aquellas que no tienen fácil acceso, ya sea porque están enterradas, tapadas por tierra o construcciones, o porque no aparecen en los planos del edificio.

Cuando estas arquetas se taponan, pueden generar malos olores, atascos y dificultades en la limpieza de la red. Localizarlas a tiempo evita complicaciones y costos elevados de reparación.

Métodos para detectar arquetas ocultas

Existen diversas técnicas profesionales para localizar arquetas ocultas de manera precisa y segura:

1. Cámaras robotizadas de inspección

Las cámaras robotizadas permiten recorrer el interior de las tuberías y localizar arquetas ocultas mediante señal de vídeo en tiempo real. Estas cámaras son capaces de: 

  • Detectar obstrucciones y acumulación de residuos.

  • Identificar roturas, fisuras o problemas en las juntas.

  • Localizar arquetas sin necesidad de excavar a ciegas.

El uso de cámaras robotizadas asegura una inspección rápida, precisa y eficaz, ideal para tuberías de diferentes diámetros y longitudes.

2. Sistemas de ultrasonidos

Los ultrasonidos son otra técnica innovadora para detectar arquetas ocultas, especialmente aquellas situadas a diferentes profundidades. Este sistema funciona mediante un emisor colocado en la punta de una manguera que se introduce en la red de tuberías. Las ondas ultrasónicas dibujan un mapa del terreno circundante, permitiendo localizar con exactitud la arqueta oculta. 

Ventajas del ultrasonido: 

  • Localización sin necesidad de abrir zanjas. 

  • Identificación de obstáculos y vacíos en las tuberías. 

  • Perfecto para arquetas a baja o alta profundidad. 

Cómo se arreglan las arquetas ocultas 

Una vez localizada la arqueta, el procedimiento estándar incluye: 

  1. Apertura de la arqueta: Se identifica el punto exacto y se accede a ella mediante la tapa de registro más cercana o el agujero necesario. 

  1. Limpieza y destaponado: Con mangueras profesionales se eliminan residuos y se desobstruye la arqueta. 

  1. Verificación: Se utiliza una cámara robotizada para comprobar que la limpieza se ha realizado correctamente. 

  1. Cierre seguro: Se cierra la arqueta y se asegura su correcta integración en la red de tuberías. 

Este proceso evita atascos futuros, malos olores y daños estructurales en el sistema de tuberías. 

Beneficios de detectar arquetas ocultas

Detectar y mantener arquetas ocultas tiene múltiples ventajas:

  • Prevención de atascos y filtraciones.

  • Evita daños costosos en la red de tuberías.

  • Mejora el flujo y la eficiencia del sistema de saneamiento.

  • Permite realizar un mantenimiento preventivo eficaz.

Contar con especialistas y equipos profesionales asegura que las arquetas se localicen y limpien de forma segura y efectiva.

 

Detectar arquetas ocultas es una inversión en prevención y eficiencia del sistema de tuberías. En Netjet contamos con equipos avanzados y técnicos especializados para localizar, limpiar y mantener tus arquetas de forma segura y profesional.

 

Preguntas frecuentes sobre arquetas ocultas

1. ¿Cada cuánto se deben revisar las arquetas?
Se recomienda realizar inspecciones periódicas al menos una vez al año para prevenir obstrucciones y mantener la red de saneamiento en buen estado.

2. ¿Puedo detectar arquetas ocultas por mí mismo?
No es recomendable. Las arquetas ocultas pueden estar enterradas o mal señalizadas. Lo más seguro es contar con un especialista con cámaras robotizadas o sistemas de ultrasonidos.

3. ¿Qué problemas pueden indicar la existencia de una arqueta oculta?
Olores desagradables, atascos frecuentes en tuberías y filtraciones de agua pueden ser señales de que hay una arqueta oculta o taponada.

4. ¿Qué profundidad pueden tener las arquetas ocultas?
Pueden encontrarse desde 5-20 cm hasta 1-2 metros bajo tierra, dependiendo de la construcción y la ubicación de la red de tuberías.

5. ¿Cuánto tiempo tarda localizar y limpiar una arqueta oculta?
Depende del método utilizado y del estado de la red, pero con equipos profesionales, la localización y limpieza suelen completarse en pocas horas sin necesidad de excavaciones extensas.



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Fecha: 2019-03-25 09:00:19   Autor: Netjet

Residuos sanitarios y cómo gestionarlos

Residuos sanitarios y cómo gestionarlos

Los residuos sanitarios son aquellos que se producen en los centros sanitarios, ya sea en hospitales, farmacias o ambulatorios. Estos residuos se pueden encontrar de muchas formas, ya que se considera un residuo hospitalario tanto los envases como el material que hay en ellos.

Dicho de otra forma los residuos sanitarios básicamente se podrían definir como: Todos los residuos, cualquiera que sea su estado, generados en centros, incluidos los envases y residuos de envases, que los contengan o los hayan contenido.

De estos residuos especiales la mayor parte la constituyen los comúnmente llamados infecciosos o biocontaminados. Los hospitales producen este tipo de residuos en diferente cantidad según su especialización.

Hoy por hoy, no existe ningún censo detallado de residuos, pero si tomamos la media de producción más aceptada; 250 gramos de residuo contaminado por cama y día se podría estimar que los hospitales españoles producen anualmente 18.100 toneladas de residuos de riesgo.

Dichos residuos se generan principalmente en:

  • Clínicas, sanatorios y centros hospitalarios.
  • Centros de salud.
  • Consultas de profesionales sanitarios.
  • Promoción de la salud y atención sociosanitaria.
  • Centros de planificación familiar.
  • Laboratorios de análisis clínicos, de salud pública o investigación médica, docen­cia.
  • Obtención o manipulación de productos biológicos.
  • Medicina preventiva.

Si quieres conocer cómo se deshacen, su tipología y cómo se deben gestionar, sigue leyendo este artículo.

¿Cómo se generan los residuos sanitarios?

Se producen de distintas actuaciones sanitarias como la asistencia de personas ingresadas en hospitales y centros de salud. De aquel material que se utiliza para atender a un paciente. Material quirúrgico o materiales de carácter biológico o químico. Son el resultado de una actividad ejercida por el generador; que se define como la persona natural o jurídica que produce residuos hospitalarios relacionados con la prestación de servicios de salud por lo cual se implementa la gestión integral que abarca el manejo, la cobertura y planeación de todas las actividades relacionadas con los residuos hospitalarios, desde su generación hasta su disposición final.

En definitiva, todo aquel material que se utiliza para llevar a cabo una acción sanitaria. A demás, hay que añadir que estos desechos son altamente peligrosos para la salud, ya que contienen virus, bacterias o residuos dañinos para terceras personas. Por lo tanto, su manipulación y su gestión posterior se debe hacer siguiendo un protocolo de seguridad.

Confía en empresas profesionales y acreditadas como NetJet para gestionar los residuos hospitalarios. Somos especialistas en trasporte de residuos.

¿Qué centros deben gestionar correctamente estos residuos?

Los hospitales, ambulatorios, centros de salud, clínicas, laboratorios, farmacias y clínicas veterinarias.

Además, determinadas comunidades autónomas añaden, en su normativa, otros centros como establecimientos productores de este tipo de residuos:

  • Centros de tratamiento y rehabilitación de drogodependientes.
  • Centros o unidades sanitarias de los servicios de prevención.
  • Servicios funerarios y forenses y tanatología humana de clínico o médico legal.

Tipos de residuos hospitalarios

En un hospital se generan todo tipo de residuos y cada uno de ellos ha de sufrir un tratamiento diferente, residuos urbanos, biosanitarios, citostáticos, químicos y radiactivos, entre otros. Estos se clasifican y eliminan por procedimientos especiales, previstos por distintas normativas, para garantizar la seguridad en el medio hospitalario y de la población.

Según su procedencia y su uso, se pueden categorizar en distintos grupos.

Por ejemplo, de los grupos más grandes son los siguientes:

  • Residuos no peligrosos

Son aquellos producidos por el generador en cualquier lugar y en desarrollo de su actividad, que no presentan riesgo para la salud humana y/o el medio ambiente

  • Residuos peligrosos

Son aquellos residuos producidos por el generador con alguna de las siguientes características: infecciosos, combustibles, inflamables, explosivos, reactivos, radiactivos, volátiles, corrosivos y/o tóxicos.

Luego hay otras categorías más específicas:

  • Residuos sanitarios asimilables. Estos residuos no necesitan un tratamiento especial, ya que proceden de pacientes sanos.
  • Residuos no específicos. Hay que prestarles mucha atención cuando se almacenen, ya que pueden estar contaminados.
  • Residuos hospitalarios específicos de riesgo. Posiblemente son de los más complicados una mala manipulación podría suponer un riesgo para la salud pública. Y por eso, este tipo de residuos deben seguir un protocolo concreto. Estamos hablando de material de desechos que pueden transmitir enfermedades infecciosas, vacunas, líquidos biológicos, sangre, restos de la anatomía humana, materiales que punzan o cortan.
  • Residuos tipificados por normativas singulares. Se trata de los residuos citostáticos, medicamentos caducados, restos químicos o radioactivos, etc.
  • Restos humanos. En las autopsias y en las cirugías se producen mutilaciones o rasgos que generan residuos humanos. Estos se deben tratar y regir por el reglamento de la policía mortuoria y su protocolo de actuación.
  • Residuos hospitalarios químicos. Son tóxicos y peligrosos.
  • Residuos radioactivos. Los materiales que se desechan son los que no son utilizables y, por lo tanto, de alto nivel de radiación. Estos residuos pueden ser líquidos o sólidos y son propios de los centros donde se practican terapias y tratamientos radiológicos.
  • Residuos de vertidos industriales. Estos elementos se eliminan a través del agua. En cada hospital se tiene un tipo específico de pH en el agua que mide su acidez. Y en ocasiones, esta agua puede eliminar algún residuo. Los hospitales que pueden hacerlo deben tener un permiso del ayuntamiento donde se fijan las condiciones. Lo que se precisa una revisión semestral de alcantarillado.

¿Cómo hacer una buena gestión de residuos hospitalarios?

En los últimos años se ha detectado un importante aumento de los residuos sanitarios generados como consecuencia del incremento de la actividad sanitaria, el incremento del material médico desechable utilizado, etc.

Los productos utilizados en los tratamientos y procedimientos médicos actuales son cada vez más variados y complejos. Esta situación conlleva la generación de una amplia gama de residuos que se van a caracterizar por su heterogeneidad e incluso, en algunos casos, por su peligrosidad.

La gestión incorrecta de determinados residuos sanitarios, en concreto, aquellos que son peligrosos, puede liberar al medio ambiente sustancias que resultan dañinas para los or­ganismos vivos. Por ello, la normativa básica sobre residuos establece la obligación de gestionar los residuos peligrosos adecuadamente a través de su correcta identifica­ción, separación, almacenamiento y entrega a un gestor autorizado para su poste­rior tratamiento y/o eliminación.

Para retirar los residuos de forma correcta, hay que gestionarlo ha través del SDR (Sistema Documental de Residuos) y que un transportista autorizado los lleve a un punto de tratamiento.

Contáctanos y prepararemos el protocolo necesario y adecuado para el tipo de residuos que se generan en tu centro de trabajo.  Así como el mantenimiento de las alcantarillas y tuberías.



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Fecha: 2019-03-22 09:00:47   Autor: Netjet

Así funciona una planta de tratamiento de residuos

Así funciona una planta de tratamiento de residuos

Los residuos que se producen en las ciudades y pueblos deben tratarse de cara a su desechado, o bien a su reutilización. Por un lado, los residuos sólidos. Por otro, las aguas y lodos. No suelen tratarse de la misma forma. Ni tampoco en las mismas instalaciones. Pero el resultado es el mismo: parte de los elementos tratados se desecharán de manera adecuada en una planta de tratamiento de residuos para evitar contaminación, y otra parte, aguas incluidas, se reciclarán para su uso posterior.

En el primer caso, los residuos pueden incinerarse, y lo reciclable, enviarse a una planta de reciclado. En el caso de las aguas, lo primero que se produce, a través de varios pasos, es la separación del agua de los residuos que hay en ella, para su posterior tratamiento. Una vez tratada pasa a otra red de canalización, para darle distintos usos. Por ejemplo, para el riego de calles o para su uso en fuentes públicas. Pero hasta entonces, debe pasar por diversos procesos, que muchos ignoran. A continuación, esbozamos cómo funciona una planta de tratamiento de residuos.

Cómo funciona una planta de tratamiento de residuos

Tal como hemos mencionado, las plantas de tratamiento de residuos funcionan de manera distinta si se trata de plantas que tratan residuos sólidos o aguas residuales. En cualquier planta de tratamiento de residuos sólidos, lo primero que se hace es descargar los residuos, que se habrán transportado desde su lugar de origen en vehículos específicos para ello. Estos residuos se vacían en un embudo de grandes dimensiones, que lleva los residuos a la zona de tratamiento.

Para ello se utiliza una cinta, que lleva los residuos a una zona en la que hay cuchillas que desgarran los plásticos que pueden envolver los residuos. De esta manera, sale su contenido y cae a otras cintas, en las que se clasifican y separan. En este momento es donde se decide si son aptos para reutilizar, que son los que se enviarán más tarde a una planta de reciclado, o se desechan y pasan a una incineradora. Cabe también destacar que en estas plantas se utilizan desodorizadores, para evitar los malos olores procedentes de los residuos orgánicos.

Funcionamiento de una planta de tratamiento de aguas residuales

Además de los residuos sólidos, también hay plantas encargadas de filtrar las aguas residuales, como hemos visto. Básicamente, lo que se hace en estas plantas es ir separando el agua de los residuos sólidos o semisólidos que lleven. Una vez en la planta, el agua va pasando por distintos puntos con elementos separadores que permiten su tratamiento. Entre procesos, las aguas suelen esperar hasta llegar al siguiente proceso en estanques.

Entre estanque y estanque, el agua con los residuos va pasando por diversas cámaras, en las que se llevan a cabo distintos niveles de filtrado. A través de ellos, cada vez se van quedando aparte del agua partículas más pequeñas. Tras pasar por estos niveles de filtrado, el agua se estanca. Entonces, los restos ya prácticamente microscópicos que quedan en el agua se depositan en el fondo. Separados los residuos, el agua pasa ya por varios procesos.

El agua ya está prácticamente lista para su pase a la red de reutilización de agua reciclada. Sólo faltan unos tratamientos químicos para eliminar los restos de residuos del agua. Por último, se revisa su composición para asegurarse de que el filtrado y el tratamiento han tenido éxito. Si es así, el agua se canaliza para poder utilizarse de nuevo.

 



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